Meditación

 

 

Si atendemos el término ¨meditar¨,  un vocablo que proviene del latín medistari que significa ¨estar en el medio o en el centro¨, podemos darnos cuenta que esta ¨Acción¨ nos está indicando algo clave, ubicarnos en nuestro propio centro, que no es otro… que nuestro propio corazón!.

Los investigadores del HearthMathInstitute, han demostrado que la potencia magnética del corazón puede medirse a más de cinco metros y su capacidad de resonancia es cinco mil veces superior que el cerebro. Otras referencias científicas nos brindan pistas muy interesantes.

Podemos decir entonces, que la meditación es como un buceo profundo hacia nuestra verdadera naturaleza que radica en nuestro corazón, en un aquí y ahora… para ello es necesario detener el parloteo mental y anclar en el presente, evitando que los pensamientos naufraguen hacia las preocupaciones del fututo o el remordimiento por el pasado. Desde esta meditación guiada podrás conocer una forma de realizarlo.

Será un momento donde experimentar quietud y paz, en un tiempo-espacio que definas para este fin… esto significará que para comenzar será clave re-ordenar tu premisa del tiempo, es decir… no esperar tener tiempo para meditar, sino ¨hacerte del tiempo para meditar¨ será como despejar X cuando estudiabas matemática en la escuela 😉 de esta manera lograras definir un momento del día y un lugar para este objetivo.

Debes saber que la resonancia shumann, el latido mismo de la tierra, ha sufrido grandes modificaciones en los primeros meses de este año, lo que ha provocado una percepción todavía más acelerada del tiempo… algo que obliga al individuo a realizar esta conexión con los ciclos naturales de forma consciente. Distintas profecías se han referido a esto como el Nuevo Tiempo que claramente es mucho más que un fenómeno.

Seguramente sabes que hay muchas formas de mediar, lo importante al principio es ir adquiriendo el hábito de dedicarle por lo menos 15 o 20 minutos al día, hay quienes ya están implementando un momento del almuerzo en su trabajo así aquietar su estado de ansiedad y ¨sintonizar¨ su propio ritmo.

Sería bueno que puedas definir la misma hora y en mismo lugar (como una importante cita 😉 en contacto de la naturaleza mucho mejor, de esta manera irás logrando implementar un nuevo hábito en tu realidad cotidiana, que será lo más difícil de lograr al principio, ya que cualquier situación externa imprevista tratará de sacarte de ese momento, ¨tu momento¨. Debes estar atento a las interferencias que se interpondrán al principio y  a las que deberás darle una respuesta, estableciendo claramente tu prioridad.

Una vez que definas ese tiempo-espacio propio, aquiétate. Comienza por concentrarte en tu respiración, que sea lenta y pausada. Trata al principio de no utilizar música, si estás en contacto con la naturaleza, escucha los pájaros, el viento jugando con las hojas de los árboles, siente la brisa en tu cara. Atiende todo lo que pasa en tu presente, en lo externo primero y en lo interno después, no visualices nada, solo serénate y encuentra tu centro, saborea el presente e irás descubriéndote sin mascaras ni roles.

Poco a poco en la medida que te centres, irás aprendiendo a ¨corazonar¨, alcanzando un aprendizaje subjetivo que te permitirá conectar con cierto tipo de información/conocimiento experienciado que podrás reconocer y poner en práctica desde una certeza interior indescriptible.

Saludos,

Christian Franchini

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